Lo más importante a la hora de crear una sesión de entrenamiento perfecta, es tener en cuenta el contexto.
Una misma sesión puede ser muy buena o muy mala, en función de la persona a la que se le prescriba, del momento en el que se realice o de la carga de entrenamiento que apliques.
Pero existen algunas constantes, a la hora de estructurar una sesión de entrenamiento, que siempre debes aplicar.
A continuación, te explico la estructura que toda sesión de entrenamiento personal debería tener.
¿Tegustaría aprender la profesión de entrenador personal?
Curso Entrenador Personal BCP
Te damos toda nuestra metodología de trabajo, desarrollada durante años y probada con miles de clientes.
Para que tú también puedas vivir 100% del entrenamiento personal.
Esta estructura esta pensada para una sesión de entrenamiento de en torno a una hora, ya que normalmente es el tiempo del que disponemos, en entrenamiento personal, con cada cliente. Pero el tiempo dependerá del volumen de trabajo que programes y los tiempos de descanso que realices.
Calentamiento
No pierdas el tiempo en la bici o la cinta. No busques sólo elevar pulsaciones y temperatura corporal. El tiempo de la sesión es limitado y debemos aprovecharlo bien.
El calentamiento debe suponer ya un estímulo efectivo. Lo utilizaremos, además de para elevar temperatura, para preparar los tejidos, de forma aguda para la propia sesión y de forma crónica, para el día a día o la práctica deportiva de tu cliente.
Trabajaremos aspectos muy importantes, que no debes descuidar:
- Movilidad articular: busca mejorar el rango de recorrido articular (ROM) de las principales articulaciones de tu cliente, con ejercicios en los que lleves la articulación a su máxima amplitud de movimiento.
- Estabilidad articular: trabaja la activación de la musculatura estabilizadora articular, especialmente en el nuevo rango adquirido con el trabajo de movilidad. Busca control motor y no intensidad.
- Movement skills: practica aquellas habilidades de movimiento que puedan ser importantes para tu cliente. Aquí puedes introducir desde una bisagra de cadera, hasta cambios de dirección…
Parte principal
- Ejercicios principales: aquellos que están alineados con el objetivo de la sesión, en cuanto a manifestación de fuerza, grupos musculares o vectores de movimiento implicados. Utiliza ejercicios multiarticulares, generalmente bilaterales, que permitan aplicar mucha fuerza.
- Ejercicios complementarios: te servirán para acumular más volumen de trabajo, tanto en los grupos musculares trabajados en los ejercicios principales, como en sus antagónicos. Normalmente serán también ejercicios globales, pudiendo utilizar, en gran medida, unilaterales.
- Ejercicios auxiliares: utilízalos para trabajar grupos musculares más pequeños, que estén más rezagados o en los que quieras hacer énfasis. Serán ejercicios de mayor aislamiento muscular o monoarticulares.
- Trabajo metabólico: en este apartado trabajaremos los sistemas energéticos del cliente realizando, normalmente y por una cuestión de tiempo, ejercicio interválico de media-alta intensidad.
Espero que apliques esta estructura de sesión, que tan buenos resultados nos da a nosotros, con cualquier perfil de cliente, ya sea población general, personas con patologías o deportistas de élite.
Lo que si variará es la orientación del trabajo, selección de ejercicios o carga de entrenamiento, en función del cliente que tengas delante o de la fase de entrenamiento en la que se encuentre.
Todo esto te lo damos, totalmente estructurado, en la metodología de trabajo que enseñamos en Entrenador Personal BCP. Para que no pierdas tiempo en probar lo que funciona de verdad y lo que no: