La plantilla que usamos para saber si un entrenador es un buen fichaje (antes de contratarlo)
Te obliga a reiniciar el proceso de selección perdiendo tiempo valioso.
Provoca bajas no deseadas e impacta directamente en tu facturación mensual.
Inviertes un esfuerzo enorme en enseñarle para luego empezar desde cero.
Genera tensiones, rompe la armonía y frena el trabajo diario.
Se estanca rápido, rechaza aprender y frena la evolución del centro.
Desalinea la filosofía del negocio y causa mala imagen con clientes.
Las buenas sensaciones no pagan las facturas: sin un sistema de evaluación objetivo, estás dejando el futuro de tu negocio a la suerte.
Asegura que el candidato comparta tu visión, encaje con el equipo y esté alineado con los valores de tu negocio.
Evalúa si tiene mentalidad de mejora continua, proactividad y los hábitos necesarios para crecer junto a tu centro.
Comprueba si busca lo mismo que tu empresa, alineando su rol y sus metas con lo que realmente puedes ofrecerle.
Valora sus habilidades técnicas, su experiencia previa y su capacidad para adaptarse rápido al puesto.